La Musica de Lcarecords

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Wurlitzer original 1960 Quillota

domingo, 22 de junio de 2014

El Cine la Música y algo mas. El Circo Chamorro


                                RECORDANDO LOS CINES CHILENOS                                              
 TEATRO IMPERIO ANTOFAGASTA


TEATRO GRAN VÍA ANTOGAGASTA


Amigos y seguidores de este sitio de la música de siempre o las buenas películas del ayer. Quiero llevarlos a inicios de los 50,  cuando por primera vez entre a un Teatro y fue nada más y  nada menos que en el TEATRO IMPERIO de Antofagasta  ubicado en calle Sucre y asistí a ver El Gran Circo Chamorro, tenía siete años y nunca pensé que  después de casi 60 años iba a escribir esta nota y decir que esta película la he vuelto a ver muchas veces.





El Gran Circo Chamorro es una película cómico dramática chilena del año 1955, escrita por Eugenio Retes y dirigida por José Bohr; los protagonistas son Eugenio Retes, Pepe Guixe y Malú Gatica. Su argumento se centra en la vida de Euríspides Chamorro, el dueño de un circo pobre chileno que realiza una multiplicidad de roles con el fin de financiar los estudios de su hijo.

 Trata de la vida de Euríspides Chamorro (Eugenio Retes), quien ha hecho de todo en un circo, de boletero a payaso, para pagarle los estudios de medicina a su hijo Fernando (Pepe Guixé). De pronto recibe un telegrama informándole que su hijo había concluido la carrera. Orgulloso del triunfo de su hijo, parte a Santiago a buscarlo, pero sufre una gran decepción al ver que se había retirado de la carrera hace años y pasaba las noches en una boîte de la capital, además de que el telegrama había sido invento de uno de sus empleados para quitarle el circo. Pese a los embates, sólo piensa en salir adelante nuevamente y recuperar el circo, realizando diversos trabajos, con dispares resultados. Eso sí, siempre representando el carisma y humor chileno, al amenizar con chistes, además de muy bien logradas escenas musicales.

El  gran circo Chamorro posee cada uno de estos elementos en cantidades apreciables como para que más de medio siglo después todavía sea capaz de sacarnos una sonrisa y producirnos algunas básicas emociones. Sin duda en buena parte es mérito del incombustible Eugenio Retes, el mejor roto de nuestro cine, (paradójicamente peruano de nacimiento), capaz por sí solo de realizar chambonadas obvias y seguir resultando entrañable e incluso divertido. Si más encima derrocha energía, buena onda y auténtica emoción, es comprensible que el público al verlo sienta nostalgia por los tiempos aquellos en que éramos más pobres, pero mejores, como Condorito.


No todo funciona igual de bien y las convenciones hacen costra sobre la superficie del relato, pero las canciones a cargo de Retes y de la inolvidable Malú   funcionan hoy como ayer, la ambientación es siempre convincente, el ritmo articulado para unir pobres y ricos, viejos y jóvenes, circo y alto mundo es de una directa eficacia, como no siempre se verá en los años siguientes del cine nacional.
Una lección de cine popular de época y una vacuna contra el adocenado naturalismo de vulgaridades que suele propinarnos el cine actual, en aras de un realismo que nadie ha pedido y del que después los realizadores se quejan cuando no tiene éxito.
Excelente película se puede ver con la familia, decente y con lenguaje respetuoso. Muy divertida para reírse sanamente los actores muy buenos, simpáticos, alegres, ojala hicieran películas así ahora.


EL CIRCO CHAMORO SE FILMO EN EL CIRCO DE LA FAMILIA CARTES Y VARIOS DE SUS ARTISTAS COMO DON OSCAR CARTES TRABAJARON ES ESTA HERMOSA PELICULA. 

(Portal memoria Chilena)

Los Invito a ver esta película.





Lcarecords



miércoles, 18 de junio de 2014

El Cine, la Música y algo Mas . El cine en chile

                                            
                              RECORDANDO LOS CINES CHILENOS
                           VALPARAISO  PLAYA ANCHA  
                                                                                  
                                               Teatro Iris  

                                                                    


                                           Teatro Odeón





PARTE DE LA HISTORIA DEL CINE EN CHILE

El cine de Chile tiene una historia de 116 años.
Se originó poco después del inicio de la cinematografía —ocurrido en el Salón Indien du Grand Café de París,  en Chile se estrenó en el salón de la Filarmónica de Iquique  el 20 de mayo de 1897  el documental Una Cueca en cavancha, del director Luis Oddo Osorio, una de las primeras cintas de Chile filmadas y exhibidas en ese país.

En las décadas siguientes, marcaron hitos Ejercicio general del Cuerpo de Bomberos (1902), la primera película completamente filmada y procesada en Chile; La baraja de la muerte (o El enigma de la calle del lord) (1916), considerado el primer filme argumental chileno; La transmisión del mando presidencial (1920), la primera cinta animada del país; y Norte y Sur (1934), la primera película Sonora de Chile. La película chilena más antigua que se puede ver en la actualidad es Un paseo a Playa Ancha (1903), dirigida por el francés A. Massonnier, uno de los aprendices de los hermanos Lumière.


Durante el gobierno de Juan Antonio Ríos y bajo el alero de la CORFO, el decreto 2581 de 1942 del Ministerio de Justicia creó Chile Films, con el objetivo de producir filmes no sólo para el público local sino también para el resto de América Latina, siguiendo como modelo el estilo de los estudios de Hollywood.


Aunque el «Día nacional del Cine» es el 21 de junio, la industria lo ha trasladado al primer martes de octubre.  


Cuando el cine arribó a las costas chilenas, en los últimos años del siglo XIX, fue rápidamente adoptado por la comunidad del entretenimiento. Los empresarios teatrales y revisteriles probaron suerte con este nuevo invento en los intermedios de sus espectáculos de variedades. De esta forma, el hogar natural del cinematógrafo fue, por mucho tiempo, el teatro. Aún cuando algunos galpones fueron acondicionados exclusivamente para representaciones cinematográficas, hasta la década de 1950, es muy difícil poder hacer una separación tajante entre sala de cine y sala de teatro.

Estas primeras salas presentaban, por supuesto, películas mudas, pero no por ello el espectáculo era silente. Por el contrario, las salas bullían de sonido, no sólo del pianista acompañante, sino de los espectadores que comentaban a viva voz el film, lo que provocaba constantes quejas de cinéfilos en la prensa. Ir al cine en las primeras décadas del siglo XX era un gran evento. Los asistentes se vestían con su mejor tenida; no era raro ver los días domingo cines repletos con espectadores parados en los pasillos o incluso siendo desalojados por la fuerza pública, para evitar accidentes.
 Las desgracias eran bastante habituales en estas salas, ya que el soporte de los films (nitrato de celulosa) era sumamente inflamable. La lista de incendios de teatros es larga y lamentable. La autoridad, municipal primero y luego central, dictó sucesivas ordenanzas a partir de la década de 1910 para evitar las tragedias, como la de disponer de máquinas en buen estado, operadores calificados, pasillos amplios, prohibición de fumar, desinfección permanente (para evitar contagios de gripes), etc.
La espectacularidad del cine hizo que ya para comienzos de la década de 1930 el cinematógrafo desplazara al teatro como primera opción de entretenimiento de los chilenos. La mayor parte de los teatros ofrecían cada vez más cine y menos obras en vivo. 
Entre los dueños de teatros se aseguraba que el biógrafo era el mejor negocio. 
Los principales desafíos que enfrentaron estos empresarios era ofrecer al público variedad de programas, cumplir las ordenanzas municipales y evitar la censura. Algunos empresarios comprendieron que, para atraer al público, debían preocuparse no solo de la importación de los films, sino también del espacio donde se exhibían.
 Se construyeron fastuosas salas, adoptando modelos extranjeros, los  "cine- palacios". Así, hubo salas de cine para todos los gustos, céntricas y en barrios, con entradas caras y baratas, etc. Se estima que hacia 1938 había cerca de 250 salas de cine en todo el país.

Con la penetración de la televisión y la crisis económica de la década de 1970, el negocio cinematográfico en Chile fue decayendo. A fines de esa década no se contaban más de 50 salas en todo el país. Frente a esta crisis, el Estado chileno intervino en un negocio que, hasta entones, estaba exclusivamente en manos privadas, nacionales y extranjeras. Durante el gobierno  de la Unidad Popular, el Estado pasó a administrar directamente salas de cine, en forma de arriendo, a través de Chile Films . El gobierno de Augusto Pinochet continuó con esta política y hasta 1988, año de privatización de Chile Films, el Estado administró diversos cines como los capitalinos Gran Palace, Imperio y Tobalaba, entre otros. En la década de 1990 el mercado del cine registró un gran remezón con la llegada de las cadenas internacionales Cinemark, Hoyts y Showcase, masificándose en todo el país el formato del multicine. Rápidamente la mayor parte de la oferta cinematográfica en Chile pasó a manos de empresas multinacionales (70% a nivel nacional, 90% en Santiago), registrándose además un gran aumento en el consumo cinematográfico. Actualmente se cuentan más de 200 salas en todo el país.

 Al parecer el cine volvió a ser una de las diversiones preferidas en las grandes ciudades chilenas.

  ( Portal Memoria Chilena)





 Un paseo a Playa Ancha (1903)

Lcarecords


domingo, 15 de junio de 2014

El Cine, la Música y Algo mas La Pelicula

                   RECORDANDO LOS CINES CHILENOS
                               
Cine Metro  Oficina María Elena
Estimados seguidores, por espacio de dos meses no pude salir como hubiese querido, por razones solo de salud.El presente ciclo se extenderá por  un par de meses

Amigos cofrades, hoy recordaremos aquella legendaria película “ CASABLANCA”


           
 Casablanca

                                  

                                                     
Pocos de los que intervinieron en la realización de esta película situada entre las mejores de todos los tiempos, imaginaban que sería mucho más que un melodrama de los cientos que se montaban en los estudios de la Warner. Fue todo cuestión de química, la combinación perfecta de ingredientes; reparto, escenario, tema y oportunidad del momento.
En el hervidero  de Casablanca en tiempos de la guerra, bajo la administración del gobierno colaboracionista de Vichy, el expatriado estadunidense  Rick (Bogart) regenta un glamoroso
Club nocturno.
Una  antigua amante, Ilsa Lund (Bergman), llega a la ciudad con su marido, un líder de la resistencia checa, Víctor (Henreid), que ha huido de un campo de concentración nazi. Le persiguen los alemanes, e Ilsa pide ayuda a Rick: necesita las cartas de transito que Rick ha conseguido de un delincuente local  (Lorre) que permitirían al matrimonio huir a un país neutral como Portugal para poder seguir luchando contra los nazis      
Si a esto sumamos el propietario de un club rival y líder del hampa local ( Greenstreet) , el corrupto jefe de la policía Renault (Rains) y un nazi empeñado en impedir la huida de Víctor ( Veidt), tenemos los ingredientes para una suculenta receta de intriga, traiciones y amores secretos.
 Rick  es el personaje ideal para Bogart: hastiado de la vida, lacónico, por no decir cínico, con una actitud que oculta una decencia arrepentida. Ilsa es la mejor interpretación de Bergman, fragil y apasionada. Rick habìa conocido a Ilsa en Paris, cuando ella creìa que su marido había muerto, pero tuvo que abandonarla y huir al norte de África cuando Alemania invadió Francia.  Ahora ella reaparece y pide ayuda a Rick.



La pasión entre ellos vuelve a encenderse y a pesar Rick entra en un peligroso juego de engaños para ayudar a Ilsa y Victor a huir.

Ha renunciado al amor de su vida por un bien mayor, ha perdido su negocio y su posicion en Casablanca  (porque le ha vendido al signor Ferrari el Rick´s Café Americain junto a su viejo amigo Sam y un grupo de personajes secundarios) y se ha convertido en fugitivo de la ley al haber matado al mayor Strasser.

                                              


Al final el policía corrupto Capitán Renault lo encubre de su crimen, al tiempo que en un gesto simbólico, tira a la basura una botella de agua de Vichy. Le propone que ambos dos antiguos cínicos que han demostrado ser unos patriotas ademas de unos sentimentales, se unan para luchar contra los nazis. Después de unos segundos de reflexión, Rick acepta y ambos se alejan en la niebla de la noche (¿niebla en Marruecos?) hacia un futuro desconocido. 

La ultima linea mitiga la tristeza de lo que podría haber sido un final pesimista sobre el sacrificio en época de guerra (frase final) “Louis, presiento que este es el comienzo de una hermosa amistad”.

                                   


La película tuvo un éxito inesperado, en parte gracias a que, precisamente el año de su estreno, Casablanca fue invadida por tropas  estadounidenses, al comienzo de la contra ofensiva aliada europea y al cabo de unas semanas, se celebró allí una cumbre aliada. Pero sobre todo la película reflejaba los romances fugaces y el espíritu del deber en tiempos de guerra de modo similar a BREVE ENCUENTRO  (David Lean, 1945). Pese a que el guion se reescribía a diario durante el rodaje, la película ganó tres premios Oscar : al mejor guion ,al mejor director y a la mejor película.
Irónicamente su éxito puso fin  a la larga carrera del productor Hal B. Wallis en la Warner Brothers, que se indignó porque fue Jack Warner quien subió al escenario  a recoger el premio a la mejor película.    (escrito adaptación Lcarecords)
   

“As Time Goes By” es una canción compuesta por Hernan Hupfeld  para el musical de Broadway  de 1931  Everybody's Welcome. La canción fue cantada en el show original por Frances Williams  y fue grabada por varios artistas en 1931 incluyendo a Ruddy Vallee.
La canción fue llevada más tarde, en 1942 , a la película Casablanca  en la que un fragmento es interpretado por Dooley Wilson  en una de las escenas más recordadas de la historia del cine. La melodía de esta canción sirve además como base para la banda sonora  de la película. Una reedición de la versión de 1931 hecha por Rudy Vallee se convirtió en un éxito de ventas ese año. Un fragmento de la canción aparece en la secuencia de presentación de las películas de Warner Bros , ya que Casablanca es posiblemente su más famosa película. (Wikipedia)
El fragmento más conocido de la letra es:
You must remember this
A kiss is just a kiss, a sigh is just a sigh.
The fundamental things apply
As time goes by.
Que traducido significa:
Debes recordar esto
un beso es sólo un beso, un suspiro es sólo un suspiro.
Las cosas fundamentales suceden
mientras pasa el tiempo.









ALGO MAS   "Amores en tiempo de guerra"



Adiós a las armas (Frank Borzage 1932)

Magnifica adaptación de la novela de Hemingway ambientada en la Primera Guerra Mundial, con Gary Cooper en el papel del conductor de la ambulancia que deserta para reunirse con su amada, la enfermera Helen Hayes. En 1957 Rock Hudson y Jennifer Jones protagonizaron una ampulosa version.

Breve Encuentro  ( David Lean 1948)

Guion de Noel Coward.  Celia Johnson y Trevor Howard viven momentos furtivos de pasión y mantienen el tipo mientras toman el te en una estación de ferrocarril en tiempos de guerra. 


De aqui a la Eternidad  ( Fred Zinnemann 1953)

Basada en la novela de James Jones.  Rivalidad y crueldad y amor en una base de ejercito estadounidense durante la guerra del pacifico, con la famosa escena de pasión en la playa protagonizada por Burt Lancaster y Deborah kerr.

Solo Dios Sabe  ( John Huston  1957)

Un infante de marina Robert Mitchum y una monja Deborah Keer deben resistir tanto la tentación como la ocupación japonesa.

El Paciente Ingles  ( Anthony Minghella  1996)

La historia de amor entre Ralph Fiennes y Kristin Scott Thomas se revela gradualmente mediante Flashbacks, mientras la enfermera Juliette Binoche cuida las terribles quemaduras de Fiennes hacia el final de la Segunda Guerra Mundial.


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